El trineo de Santa Claus Pixabay

Este entrañable abuelo que hace las delicias de nuestro/as pequeño/as, compite pisando los talones de cerca a los Reyes Magos de Oriente. Hoy hemos querido acercarnos al origen de esta tradición buscando sus raíces en el norte.

Santa y el obispo Nicolás de Myra

Al parecer el obispo Nicolás Myra, que vivió en el siglo IV en Anatolia (Turquía), fue la figura que inspiró el personaje de Santa Claus. Nicolás fue hijo de una familia rica y cristiana, debido a su origen terminó heredando una gran fortuna, que repartió entre los más pobres. Fue así como adquirió fama y despertó un gran fervor hacia su figura, hasta el punto de que hoy día existen más de 2000 tempos dedicados a su figura, repartidos por todo el mundo. Cuenta la leyenda que cuando los musulmanes conquistaron Turquía en 1087, un grupo de 67 marineros católicos sacaron las reliquias en secreto para evitar su expolio, trasladándolas a Bari (Italia), donde se conservan hasta nuestros días.

La Fama de Santa Claus

La casa de Santa Calus en el Polo Norte

La fama del personaje empezó a extenderse por Europa, y de paso por Estados Unidos, puesto que durante los siglos XVII y XVIII hubo una oleada de población inglesa que emigró hacia el Nuevo Mundo, llevando la tradición consigo. A partir de entonces ocurrieron una serie de acontecimientos que determinaron la creación de un personaje alejado de la figura que inspiró su nacimiento.

El nombre de Santa Claus

En Holanda al personaje lo habían bautizado como «Sinterklaas«, pero al parecer en 1809 el famoso e influyente poeta Washington Irving deformó el nombre, adaptándolo a su idioma, bautizándolo para la posteridad como Santa Claus. A principios del siglo XIX el profesor y poeta estadounidense Clement Clarke Moore, en su poema navideño «Era la noche antes de Navidad», aportó otros dos elementos importantes a nuestra figura, describiendo a un personaje enano y delgado, que regalaba juguetes en víspera de Navidad a lo/as niño/as, desplazándose en trineo tirado por renos. En 1863 el dibujante y caricaturista Tomas Nast, estadounidense de origen germano, publicó unas tiras navideñas en la revista Harpers Weekly, que terminarían de perfilar a nuestro personaje, que aparecía con su aspecto actual de Santa Claus, gordo colorado y bonachón, barbudo, con su típica indumentaria roja y blanca inspirada en los antiguos obispos, pero cada vez más alejado de su origen real.

Santa Claus y la economía

Santa Claus con su aspecto actual

Ya en el siglo XIX la compañía estadounidense Lomen y Cía. de frigoríficos, incorporó por primera vez el uso comercial de la figura, añadiendo otro elemento más que iba a resultar definitivo en la construcción del personaje actual, su origen polar, lo cual contribuía a crear un halo misterioso y exótico alrededor del personaje navideño. A principios del siglo XX la archiconocida marca Coca-Cola adquirió los derechos del personaje, catapultándolo definitivamente a la fama internacional.

Regalos al pie del árbol
Regalos bajo el árbol de navidad

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